Este sábado por la noche, el empleado de un hotel familiar de la localidad de Haedo encontró muerto a uno de los huéspedes dentro de una habitación del segundo piso. El hombre estaba tendido sobre la cama, rodeado de sangre y con una amoladora junto a su cuerpo.
La víctima fue identificada como Octavio Augusto Gruszecki, de 45 años, un vecino que vivía a pocas cuadras del establecimiento ubicado sobre Juan B. Justo al 100.
Gruszecki había llegado al hotel durante el mediodía del sábado y se había registrado sin una reserva previa. Varias horas después, el recepcionista comenzó a intentar comunicarse con él, pero no obtuvo respuesta.
La situación llamó todavía más la atención porque tanto el trabajador como otros huéspedes habían escuchado el ruido del motor de una máquina encendida. Por ese motivo, el recepcionista subió hasta la habitación 19, ubicada en el segundo piso, para verificar qué estaba ocurriendo.
Al ingresar, se encontró con el cuerpo del hombre sobre la cama. Había un charco de sangre a su alrededor y también se observaba una huella de varios metros de sangre que comenzaba en el baño y llegaba hasta donde estaba la víctima.

La Policía bonaerense investiga el caso. (Foto: gentileza 0221.)
Junto al cuerpo permanecía enchufada una amoladora, una herramienta utilizada habitualmente en trabajos de construcción. El trabajador dio aviso de inmediato a la Policía y minutos después una médica de una ambulancia del SAME Morón constató la muerte.
Los investigadores determinaron que Gruszecki tenía una herida profunda en el cuello provocada por la amoladora. La lesión había afectado la zona de la carótida y, de acuerdo con la reconstrucción preliminar, el hombre habría perdido una gran cantidad de sangre en pocos minutos, según precisó Primer Plano Online.
La secuencia que analizan los investigadores contempla que, después de sufrir la herida, Gruszecki habría logrado desplazarse desde el baño hasta la cama. Ese recorrido explicaría la huella de sangre encontrada en la habitación.
La amoladora, además, había sido comprada durante la mañana del mismo sábado. El hombre la había llevado hasta el hotel dentro de una mochila y conservaba la caja original.
Estos elementos son ahora parte de la investigación para determinar qué ocurrió exactamente dentro de la habitación.
Por el momento, la investigación se concentra en dos posibilidades: que Gruszecki haya utilizado la herramienta para quitarse la vida o que la lesión se haya producido accidentalmente cuando encendió la amoladora.
La intervención de una tercera persona se encuentra descartada, al menos de manera provisoria.
De todos modos, será la autopsia la que permitirá establecer con precisión las circunstancias de la muerte y aportar elementos para determinar qué sucedió.
La causa quedó a cargo de Valeria Courtade, titular de la Fiscalía N° 3 de Morón, quien ordenó distintas medidas para avanzar con la investigación.
Entre ellas, se dispuso tomar declaración a trabajadores del hotel y a personas del entorno familiar de Gruszecki. El objetivo es determinar si existía algún indicio previo que pudiera permitir establecer si el hombre tenía intenciones de atentar contra su propia vida.