La magistrada es titular del Juzgado Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N°3 de la Ciudad de Buenos Aires. Su decisión reavivó el debate sobre la aplicación de la nueva normativa que modificó el régimen penal para adolescentes y redujo la edad de imputabilidad.
El episodio que tuvo como víctima a López generó una fuerte conmoción luego de que las cámaras de seguridad del establecimiento registraran el momento de la agresión.
Las imágenes mostraron una discusión entre la familia del entonces menor y el trabajador del garaje y, posteriormente, el golpe que el adolescente le propinó a López.
Como consecuencia del ataque, el playero permaneció varios meses internado y sufrió secuelas permanentes. El agresor escapó después del episodio y permaneció prófugo durante cinco meses, hasta que finalmente fue localizado.
El joven recibió posteriormente una condena de cuatro años y seis meses de prisión.
La decisión sobre la prisión domiciliaria
La resolución de De Marinis generó cuestionamientos porque había dejado sin efecto la prisión domiciliaria que el agresor cumplía desde que había recibido la condena.
La jueza fundamentó su decisión, entre otros aspectos, en que el joven llevaba una tobillera electrónica con sistema de geolocalización. Al mismo tiempo, dispuso que no pudiera salir del país.
En aquella resolución, De Marinis también desarrolló una interpretación sobre la legislación penal juvenil y los estándares internacionales de protección de los menores.
La magistrada consideró que la reducción de la edad de punibilidad prevista por la nueva normativa constituía una medida regresiva y podía vulnerar tratados internacionales con jerarquía constitucional, entre ellos la Convención sobre los Derechos del Niño.
Su argumentación se apoyó en el principio de progresividad y en la prohibición de regresividad en materia de derechos humanos. En ese sentido, coincidió con la defensa en que someter a un proceso penal a personas menores de 16 años representaba un retroceso respecto del estándar establecido anteriormente por la Ley 22.278, que luego fue derogada.
Más polémicas de la jueza De Marinis
Además de sus resoluciones judiciales, De Marinis expresó públicamente algunas consideraciones sobre su trabajo y la Justicia penal juvenil.
En abril de este año participó de un programa de streaming, apenas unas semanas después de la promulgación de la Ley 27.801 de Régimen Penal Juvenil, que estableció en 14 años la edad de imputabilidad penal en Argentina.
Durante aquella entrevista, la magistrada ingresó al estudio mientras sonaba la canción “No hay héroes”, de Lali. La elección musical sirvió como punto de partida para referirse a su trabajo cotidiano y al rol de los jueces.
“A veces el malo no siempre paga, y a veces no es justo nada”, dijo entonces, retomando una frase de la canción.
Luego explicó su interpretación del papel de los magistrados frente a las normas vigentes: “Los jueces tenemos que trabajar con lo que la ley dice, y a veces nos colocan en esos lugares donde el malo no siempre paga. La canción es muy rica, tiene un montón de partes lindas. No sé si la vida es solo de buenos y malos”.